La mañana estuvo llena de creatividad, aprendizaje y momentos significativos. Cada participante elaboró una mini piñata personalizada con la fotografía de su perrito, la cual fue rellenada con los deliciosos snacks de Munch & Go. Más allá de ser una actividad divertida, esta dinámica se convirtió en una herramienta de enriquecimiento ambiental para los perritos, ayudándolos a estimular sus sentidos, jugar, reducir el estrés y satisfacer necesidades importantes para su bienestar.